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sábado, 7 de marzo de 2020

Cine Exin


Víctor era una persona invidente a la que día tras día visitaba la soledad. Cada tarde, después de sus obligaciones, acudía a una cercana sala de cine e imaginaba que sus amigos la llenaban, y, en silencio, disfrutaban de esa película que él nunca podría ver. Y como cada tarde, entre el mutismo de un público vacío y la inexistente voz de una oscura pantalla, su amiga (Soledad) lo tentaba por Whatsapp. Parco en palabras pero educado en su calma, conseguía desalojarla de su particular cine sin fin... Simulaba...

- Hola ¿qué tal?
*Aquí, rodeado de extraños.
-¿Puedes verlos?
*No, los siento.
-Hablan mucho ¿verdad?
*Al contrario, oigo su silencio.
-Y ¿cómo los sientes?
*Porque no veo.
- No entiendo.
* Los veo con el intelecto.
- No consigo descifrar tu dialecto.
Soledad abandona su ego.
*Ok, te dejo.
Soledad salió del grupo.


Bendita Esperanza

Cual alpargata maltrecha sigue en la brecha; crujen sus entrañas y la desarman. Por analizar el desorden le ponen falta. Toca pasear a mano del alba por “sin dormir” fuera de casa; reiniciar el día y pulsar "en marcha", por otra jornada.
Mientras “La Pela” descansa en la Edad Media.

jueves, 30 de noviembre de 2017

Figurillas de segunda

A veces sólo se ve aquello que se quiere ver, damos prioridad al escaparate o al envoltorio sin ni siquiera pasar dentro a echar un vistazo, y si lo hacemos nos cuesta horrores arrancar de nuestra retina lo que ya hemos catalogado de "perfecto".

Lanzo un lazo al aire para animar a "ver más allá de..."  A veces lo que no reluce tanto tiene más valor de lo que aparentemente vemos.

Ahí queda, cada cual que interprete y busque el sentido que más le llegue. Quizá ahora, en plena campaña navideña nos toque reflexionar un poco en el verdadero valor de las cosas.

Hoy mis cincuenta palabras van dedicadas a todas las "figurillas de segunda", todo un lujo.

Mírala ahí; Ella; sosegada y calma reluce; tan sólo altera su estado idílico el irrumpir del huracán que raramente asoma. Cual Lladró adorna su stand mientras la marabunta arrasa y acaba con el barniz del resto de figurillas que nadie aprecia pero que mantienen vivo el tenderete.
Maquillaje y andando!!!

viernes, 27 de octubre de 2017

Incongruencias EduSociales

Hoy puedo sentir la alegría del que ha visto un sueño hecho realidad, pero no puedo evitar sentir ganas de llorar por aquellos que a la fuerza están viviendo una pesadilla.

Hoy no tengo "armas" para educar pero las tendré que reinventar por ellos.

Hoy estoy rota de ver que el respeto se ha vuelto tan liviano..., de que el insulto es mundano y el egoísmo es real.

Hoy no sólo tengo 50, tengo millones de sin-palabras más.

-Cariño, no puedes hacer lo que te apetezca mientras estás en el aula. Hay unas normas establecidas de convivencia que debemos respetar para preservar la libertad de los compañeros.
-¿Qué quiere decir eso?
-Que has de procurar no perjudicar al resto con tus acciones. 
-Mamá, hoy he visto la tele.


miércoles, 3 de septiembre de 2014

El dolor del ego

No os ha pasado alguna vez que vais tan tranquilos caminando por la calle y de pronto, sin saber muy bien por qué ni cómo, tropiezas y caes al suelo... o simplemente caes sin haber tropezado... que es peor aún. 
Tu primera reacción: ¿me habrá visto alguien?. 
Cuando ya te aseguras de que no te han visto (o eso prefieres pensar) te incorporas y entonces sientes el dolor de la caída. Pero... si te han visto.... intentas hacer como que no te has caído... como si lo hubieras hecho a propósito... jejeje   a quién queremos engañar.... pero... nos duele el ego ¿verdad?

Pues eso es exactamente lo que me ha ocurrido a mí esta mañana y quiero compartirlo con vosotros para que podamos reírnos todos y no sólo los que me hayan visto (si es que me ha visto alguien ;)

Mi hijo se ha puesto un reto y yo intentaré colaborar para que lo mantenga... por eso...ahí van mis 50 palabras de hoy.

Con paso firme me dirijo a casa, con los pies en el suelo y la cabeza más allá de mí.  Sin darme apenas cuenta mis rodillas, bruscamente, golpean el suelo.  Rápidamente me incorporo, disimulo, observo , aguanto y sigo caminando con mi pierna maltrecha y mi ego malherido por haber caído.


lunes, 25 de agosto de 2014

Errores que matan

Seguro que a muchos de vosotros le suena esta cifra "50". Podrían ser años, euros, días, sonrisas, tristezas, gotas de agua caídas este verano o quizá lágrimas desprendidas de vuestros ojos.
Pero... si a esos "50" añadimos la palabra "palabras"... a algun@s les sonará a los microrrelatos que han estado haciendo nuestros hijos durante este año.
Retomo la idea de los profes y la planteo para los papás, las mamás y todos aquellos que por algún motivo estén leyendo esto. No me creo que no tengáis nada que contar. Seguro que tenéis de esos días que te fluyen las palabras como si de un manantial se tratara. Esos días que tu cabeza parece moverse a otro ritmo al que tu cuerpo responde. Que tienes ideas martilleando tu cerebro intentando que las dejes salir, sin más. Situaciones que te han ocurrido en un momento "x" de tu vida y que no consigues quitar de tu mente..., sueños...?
Seguro que tienes alguno de esos días "listos". Pues te invito a que lo plasmes en papel o en digital, es igual. Que lo escribas aquí si lo deseas, que lo des a conocer al mundo, que lo cantes, que lo metas en una botella y lo eches al mar... a lo mejor, quién sabe, alguien se interese por esas palabras y descubra detrás de ellas un W. Shakespeare ;)

Ya corto, que mi hijo dice que me enrollo mucho.
Os dejo mi "microrrelato" de anoche a las 2 de la mañana. Una de esas noches que no consigues dormir. A oscuras, tomé la libreta y el lápiz, que suelo tener en la mesilla, y escribí unas notas (50 palabras casualmente) y me dormí.

¿Regresas? 
- No me encuentro bien. Me duele mucho la espalda.
Fue la primera vez que le escuché gritar de dolor. Llamé a la ambulancia. Tardó. Se lo llevaron caminando por su propio pie. Cuando llegué al hospital ya se había marchado. No pude despedirme. "Dolor de lumbago", constaba. Aneurisma fue.

Os invito también a seguir a "50 palabras" en www.cincuentapalabras.com o en FB, a ver si os animáis a enviar el vuestro.